Comunicación con un difunto
Una palabra que quedó pendiente, una partida demasiado brusca, una pregunta que te mantiene despierta. La comunicación con un difunto no borra la ausencia — apacigua lo que sigue abierto.
Cómo se desarrolla
Trabajo en clariaudiencia: no busco ver, escucho. No necesitas estar presente ni desplazarte. La sesión se hace por teléfono, desde un lugar donde estés tranquila.
Antes de la sesión te pido solo el nombre del difunto, su vínculo contigo y la fecha aproximada de la partida. Nada más: no quiero información que pueda orientar lo que recibo.
Por qué tres sesiones
Un vínculo con un difunto se construye, no se fuerza. La primera sesión abre el paso — a veces el contacto es inmediato, a veces no llega. La segunda afina lo percibido. La tercera permite cerrar correctamente.
Eliges el número de sesiones que te convenga y solo pagas esas. Muchas personas empiezan por una sola.
Lo que no prometo
- El contacto nunca está garantizado. A veces no se establece ningún vínculo. Por eso la tarifa varía: depende de lo que realmente haya ocurrido.
- No transmito mensajes por encargo. Restituyo lo que recibo, incluso cuando no es lo que esperabas oír.
- Esto no sustituye un acompañamiento del duelo. Si el dolor te desborda, un psicólogo o una asociación de apoyo te ayudará donde yo no puedo.
Tarifa
- La sesión — de 80 a 100 €, según el contacto obtenido
- Acompañamiento completo — tres sesiones separadas por una o dos semanas
Ver todas las tarifas.
